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San Manuel bueno, mártir.

Esta obra pertenece al autor español de origen vasco, Miguel de Unamuno, que pertenece a una generación de ilustres autores y pensadores de la época, que se vieron unidos por unas características políticas y de la sociedad a la que se oponían. A continuación, trataremos las características comunes de esta generación, conocida como la Generación del 98:

  • Estos autores entablaron entre ellos una estrecha amistad y se opusieron a la España de la Restauración
  • Distinguieron entre una España real miserable y otra España oficial falsa y aparente.
  • Sienten un gran interés y amor por la Castilla miserable de los pueblos abandonados y polvorientos.
  • Revalorizan su paisaje y sus tradiciones, su lenguaje castizo y espontáneo. Recorren las dos mesetas escribiendo libros de viajes y resucitan y estudian los mitos literarios españoles y el Romancero.
  • Rompen y renuevan los moldes clásicos de los géneros literarios, creando nuevas formas en todos ellos. Esto quiere decir que introducen nuevos subgéneros como la novela casi teatral y cinematográfica de Valle-Inclán y nuevas formas narrativas como la nivola unamuniana. Estas y más innovaciones fueron introducidas en la narrativa, en la la novela y en el teatro.
  • Prefieren un lenguaje más cercano a la lengua de la calle, de sintaxis más corta y carácter impresionista; recuperaron las palabras tradicionales y castizas campesinas.
  • Intentaron aclimatar en España las corrientes filosóficas del Irracionalismo europeo, corriente que cultivó nuestro autor, concretamente.
  • El pesimismo es la actitud más corriente entre ellos y la actitud crítica y descontentadiza les hace simpatizar con románticos como Mariano José de Larra, al que dedicaron un homenaje.
  • Ideológicamente comparten las tesis del Regeneracionismo, que cultivaron de manera artística y subjetiva.




Miguel de Unamuno y Jugo (Bilbao; 29 de septiembre de 1864- Salamanca; 31 de diciembre de 1936) fue un escritor y filósofo español que cultivó gran variedad de géneros literarios y fue considerado un gran intelectual en su tiempo.
Nació en Bilbao. Era el tercer hijo del matrimonio entre el comerciante Félix de Unamuno y su sobrina Salomé Jugo de Unamuno. A los diez años asistió como testigo de su ciudad durante la Tercera Guerra Carlista.
Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid, obteniendo la calificación de sobresaliente en 1883. Al año siguiente se doctora con una tesis sobre la lengua vasca (en la que critica el problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca). En ella anticipa su idea sobre el origen de los vascos, contraria a las afirmaciones del nacionalismo vasco.
En 1885comienza a trabajar en un colegio como profesor de latín y psicología y publicó el artículo “Del elemento alienígena en el idioma vasco”, en el que se mofa del origen de la lengua.
En 1888 se presentó a la cátedra de psicología, lógica y ética del Instituto de Bilbao junto con Sabino Arana y el novelista y folclorista Resurrección María de Azkue, que se adjudicó la plaza.
Por sus constantes colaboraciones con el noticiero de Bilbao, en el que se publicaban sus artículos sobre la lengua vasca y demás temas, fue tachado de vasco pero “españolista” debido a que había escrito algunas obras en euskera, y el escritor consideraba que ese idioma estaba apunto de desparecer y que el bilingüismo no era posible.
En 1889 prepara otras oposiciones y viaja a Suiza, Italia y Francia para visitar la Exposición Universal y la recién inaugurada Torre Eiffel.
El 31 de enero de 1891 se casa con Concha Lizárraga, y pasa los meses invernales dedicado a la preparación de unas oposiciones para una cátedra de Griego en la Universidad de Salamanca. Con motivo de estas oposiciones, entabla amistad con Ángel Gavinet.
En octubre de 1894 ingresa en la Agrupación Socialista de Bilbao y colabora en el semanario “Lucha de Clases”, abandonando el Partido Socialista y sufriendo una gran depresión.
En 1914 el ministro de Instrucción Pública lo destituye del rectorado por razones políticas, convirtiéndose Unamuno en mártir de la oposición liberal. En 1920 es elegido por sus compañeros de profesión, decano de la Facultad de Filosofía y Letras. En el mismo año, es condenado a dieciséis años de prisión por injurias al Rey, pero la sentencia no llegó a cumplirse. Sus constantes ataques al rey y al dictador Primo de Rivera hace que éste último lo destituya nuevamente y lo destierre a Fuerteventura, pero el 9 de julio es indultado, pero el se auto-destierra a Francia. Más tarde, vuelve a Salamanca, donde entró con recibimiento apoteósico por parte de la población.
Allí, Miguel se presenta a candidato a concejal, resultando elegido. Unamuno proclama en abril la República de Salamanca.
Más tarde, la república le repone en el cargo de Rector de la Universidad salmantina. No obstante, el escritor opta por presentarse a las elecciones a Cortes y es elegido diputado como independiente en Salamanca, cargo al que decide no volver a presentarse, siendo 1934 el año en el que se jubila de actividad docente y es nombrado rector vitalicio de la Universidad de Salamanca, que crea una Cátedra en su nombre. En 1935 es nombrado ciudadano de honor de la República. Un tiempo después se inició la guerra civil, en la que inicialmente apoyó a los rebeldes.
En el verano de 1936 hizo un llamamiento a los intelectuales europeos para que apoyaran a los sublevados, declarando que representaban la defensa de la civilización occidental y de la tradición cristiana, lo que causa tristeza y horror en el mundo.
Durante la guerra, muchos de sus amigos y conocidos cercanos son encarcelados y condenados, lo que le lleva a pedir clemencia a Franco en el palacio Episcopal, y mediante esta reflexión, se arrepintió de su apoyo a la sublevación durante el curso de apertura académico de la Universidad, pero este hecho le perseguiría toda la vida. De su pronunciamiento, podemos recopilar una célebre frase : “Vencer, no es convencer”. Ese mismo día, la corporación, se reunió en secreto y expulsó a Unamuno de la concejalía y el rectorado de la universidad.
Los últimos días de su vida, los pasó bajo arresto domiciliario en su casa, en un estado de resignada desolación, desesperación y soledad.
Murió en su domicilio de Salamanca el 31 de diciembre de 1936, de forma repentina, en el transcurso de la tertulia vespertina que mantenía regularmente con un par de amigos. A pesar de su virtual reclusión, en su funeral fue exaltado como un héroe falangista, a su muerte, Antonio Machado escribió este versos: “Señalemos hoy que Unamuno ha muerto repentinamente, como el que muere en la guerra, ¿con quién? Quizá contra sí mismo”.

Obra Narrativa

En cuanto se refiere a las obras narrativas de Miguel de Unamuno, encontramos en orden cronológico una gran variedad de obras , destacando estas, entre otras:

- Paz en la guerra(1895),donde utiliza el contexto de la tercera guerra carlista.
    • Amor y pedagogía( 1902), que une lo cómico y lo trágico.
    • Recuerdos de niñez y mocedad(1908), es una obra autobiográfica.
    • Niebla(1914), obra clave de Unamuno.

Novela

En la época literaria que rodeaba al autor por entonces, se exigían unos rígidos patrones de procedimiento a la hora de escribir y publicar una novela: una temática particular, líneas de tiempo y acción específicas, convencionalismos sociales... Miguel de Unamuno tuvo la genial idea de inventar un nuevo género literario, al que bautizó como <nivola>, y de esta forma, no podría obtener crítica ninguna en lo referente a reglas de estéticas o composición, porque solo debería atender a las reglas que él mismo hubiese diseñado para su nuevo género.

Filosofía

La filosofía de Unamuno no fue una filosofía sistemática, sino una negación de cualquier sistema y una afirmación de fe < en sí misma>. Se formó intelectualmente bajo el racionalismo y el positivismo. Durante la época de su juventud, escribió artículos en los cuales se apreciaba claramente su simpatía por el socialismo, y tenía una gran preocupación por la situación en el que se encontraba España.
La influencia de algunos filósofos como Adolf von Harnack provocó el rechazo de Unamuno por el racionalismo. Tal abandono queda de manifiesto en su obra San Manuel Bueno, mártir.
Destacar también que para él la muerte es algo definitivo, la vida acaba.
En cuanto a sus obras filosoficas destacan:

    • En torno al casticismo(1895), Ensayos basados en la preocupación de España.
    • Vida de Don Quijote y Sancho (1959), Ensayos basados en la preocupación de España.
    • Por tierras de Portugal y España(1911), Ensayos basados en la preocupación de España.


    • Del sentimiento trágico a la vida(1913), Obras puramente filosóficas.
    • La agonía del cristianismo(1925), Obras puramente filosóficas.


Poesía

Para Unamuno el arte era un medio de expresar las inquietudes del espíritu. Por ello, en la poesía y en la novela trata los mismo temas que había desarrollado en los ensayos: su angustia espiritual y el dolor que provoca el silencio de Dios, el tiempo y la muerte.
Desde su primer libro, Poesías(1907), se perfilan los temas que van a dominar en la poética unamuniana: el conflicto religioso, la patria y la vida domestica.

Teatro

La obra dramática de Unamuno presenta su linea filosófica habitual; de ahí que obtuviera un éxito mas bien escaso.
El teatro unamuniano tiene las siguientes características:


    • Es esquemático, esta despojado de todo artificio y en el solo tienen cabida los conflictos y pasiones que afectan a los personajes. Esta austeridad es influjo de la tragedia griega clásica.
    • Si los personajes y los conflictos aparecen desnudos, la escenografía también se ve despojada de todo artificio. Es una escenografía, simplificada al máximo.
    1. Lo que realmente le importa es presentar el drama que transcurre en el interior de los personajes u, sin duda, de su interior.


Carlos Pérez Varela & Álvaro Lozano Rambla



Tema.

En esta obra, cargada de simbología encuentran lugar muchas de las obsesiones de autor. Una de las más importantes es la muerte.
La muerte se ve reflejada en esta obra en muchas situaciones, y por medio de los más diversos elementos. Uno de estos elementos es el lago. El cura siente deseos de arrojarse a él, tal y como le ocurría a su padre, y descansar. Esto puede tener un doble significado:
  • El más obvio: que si se tira al agua, perderá inefablemente la vida.
  • Como en esta obra nada es lo que se dice que es, este deseo por parte del clérigo, puede representar sus ganas de dejar de mantener esa lucha interna que lo consume, y revelar su verdad a los del pueblo.
Además habría que reseñar que Unamuno altera lo que comúnmente se entendería que es signo de vida, tal como se entiende el agua, y lo transforma en muerte. ¿Por qué hace esto? Pues puede que lo haga para resaltar el carácter universal y metafísico de la obra, y que las ideas, sus ideas, prevalecerán de cualquier modo. También se podría pensar que en la época en que lo escribe, ya él casi no distingue entrambas cosas.
También hay una especie de simbología bastante clara, que se vale de la nieve. Pues bien: partiendo de la premisa de que la montaña representa la fe y la vida, y el lago representa la razón de la que se vale don Manuel, y también la muerte, las personas del pueblo pasan a ser el otro elemento: la nieve. San Manuel se admira de que la nieve que cae en el lago desaparece y muere, pasa a formar parte del lago, y si, por el contrario, cae en la montaña, perdura, y se transforma en una toca blanca.
Con esto nos quiere dar el autor a entender, que las personas que se acogen a la fe tienen una existencia más agradable que las personas que insisten en razonar, y tienen una existencia más humana, porque no se ocupan de encontrar explicaciones, pues ya tienen todas las respuestas, conseguidas de forma sencilla. Pero hay algo aún más intrincado. La razón es la perfección, la perfección es la quietud (la quietud es la muerte, la ausencia de energía), y hete aquí que el lago se caracteriza precisamente por su quietud. La montaña es la alternativa: es el camino fácil para llegar al mismo lugar, aunque de menos calidad, el no tener que pensar, y dedicarte a vivir. Desde luego que lo que el sacerdote predicaba no era una visión humanista de la vida, pero sí no tener que pasarla entre lamentaciones que a veces nos impone la religión, más frecuentes en otras épocas.
Lázaro puede estar representado por un copo de nieve que, de alguna manera, cae al lago, y consigue pasarse al lado de la montaña, pero ya casi consumido, como san Manuel. Él mismo se relaciona explícitamente con el “resucitado” del Evangelio.

En orden a otras cosas, se trata bastante a fondo el tema de la “mentira piadosa”, y la verdad dura de afrontar. De hecho, el argumento gira casi exclusivamente en torno a esto. Don Manuel cree descubrir que la religión en sí es un fraude: es vendarse los ojos ante lo que la cultura y la razón han demostrado ya que es falso. Sin embargo, cae en el hecho de que las gentes de su pueblo no tienen cultura, y quitarles la religión sería quitarles su base para soportar la vida. Se entiende también que la religión es de mucho más fácil acceso que la cultura, y que es el camino más rápido a seguir. No se puede vivir sin religión o cultura, una de las dos nos tiene que sustentar.
Para san Manuel, la religión debe liberar a la gente, y no angustiarla aún más que los problemas que de por sí nos acarrea la vida, como se solía hacer en épocas pretéritas. Sin embargo, en este razonamiento hay un fallo: la religión alivia a todos, menos a él mismo, y a todo el que esté en su posición, como Lázaro. Pera él la vida es “un suicidio continuo”, pues tenía cargo de conciencia, aún estando convencido de que lo que hacía era lo mejor, “¿para quién?” se hubiera preguntado. Para él, desde luego, no.
En el título de la novela, tres palabras que parecen distintas, vienen a ser muy parecidas, ahora se exponen en el orden más conveniente para una aclaración:
- Bueno: es bueno por naturaleza; antepone a los demás por encima de sus propias necesidades.
- Mártir: se sacrifica él mismo para salvar a los demás. Procura bienestar a los demás a costa de su propio malestar, es una actitud típica de los mártires, que además, solían hacerlo por su propia voluntad, como en este caso que nos ocupa.
- Santo: es consecuencia de las otras dos. Un apersona de esas características no desmerece tal título.
- Manuel: indica cierta paridad con Jesucristo. Su nombre coincide con uno de los nombres de Cristo: Emmanuel, que significa “Dios con nosotros”. Unamuno nos insinúa que acaso nuestro salvador se encontrara en la misma situación.
Por último, explicaré brevemente el nombre de Ángela, que significa “mensajera”, y tiene relación con la palabra “evangelista”, que es más o menos la función que desempeña en esta obra.
Y no nos olvidemos de Blasillo, que aunque sea bobo, también tiene su lugar en la obra, y cuyo nombre designa al pueblo ignorante y ciego ante diversas situaciones.

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Resumen.


Ángela Carbanillo es una joven de Lucerna de Valverde, que hasta que cumplió los quince años estudió en un colegio de monjas pagado por su hermano, Lázaro. Cuando dejó de estudiar volvió a su pueblo, donde se encuentra con sus amigos, familiares, vecinos y con un personaje muy conocido, el párroco Don Manuel.

Cuando Ángela cumple veinticuatro años, su hermano Lázaro vuelve al pueblo para llevarse a ella y a su madre a la ciudad pero no las convence y decide quedarse.
Con el transcurso del tiempo se crean controversias entre Lázaro y Don Manuel pero al demostrarse una gran amistad, estas casi desaparecen, aunque siguen manteniéndose algunas diferencias ya que Lázaro sabe, y a su vez Ángela sospecha, el secreto de Don Manuel.
Antes de morir, Don Manuel le dice a Lázaro que su mayor deseo es que la gente tenga fe y, así, mantenga su esperanza; a pesar de que el no la tenga. Le dice que no se lo cuente a nadie porque rompería con las esperanzas de todo el pueblo y para Don Manuel, era tan importante creer en la vida como creer que hay algo después de la muerte.
Pide que le lleven a la iglesia para realizar su última misa y poder despedirse de su pueblo. Tras su muerte, Lázaro lo va a visitar todos los días a su tumba. Lázaro en una conversación con su hermana le dice que él no puede creer en Dios, como Don Manuel, porque no tiene pruebas de su existencia.
Ángela, después la muerte de su hermano, decide escribir todo lo que sabe, aunque ella lo escribe esperando que nadie lo lea y descubra el secreto de Don Manuel.




Estructura.


ESTRUCTURA EXTERNA


El libro no se divide en capítulos, pero sí se divide en veinticinco fragmentos o episodios, de los cuales en el último hay unas alusiones del autor.
El autor utiliza la técnica de un narrador que escribe unas memorias que en este caso es Ángela Carballino.
El libro está escrito en pasado menos el principio y el final en los que el autor hace alusión al momento en el que está escribiendo el libro.


ESTRUCTURA INTERNA


El libro, como es natural, se desarrolla en tres partes: exposición, nudo y desenlace. En este caso las tres partes abarcan el transcurso de la vida de la narradora.
La exposición abarcaría la primera parte: la niñez y juventud de la narradora en la que va contando cómo es Don Manuel
El nudo, en mi opinión empezaría cuando regresa de América el hermano de la narradora, Lázaro. En él se desarrolla todo lo que pasa entre Lázaro y Don Manuel, desde que Lázaro casi ni le podía ver hasta que consiguen mantener mucha confianza el uno con el otro.
El desenlace empezaría cuando Don Manuel está a punto de morir y le pide a Ángela y a su hermano que le guarden su secreto, y con las últimas palabras de Don Manuel a todo el pueblo antes de morir.





Espacio y tiempo.


-Lugar donde se realiza la obra: la obra se realiza íntegramente en el pueblo de Valverde de Lucerna, un pequeño pueblo que está situado en un valle y al lado de un lago.
-Carácter simbólico:

-Tiempo: Hay varios intervalos de tiempo durante la obra. El personaje principal (Ángela) nos cuenta primero algo de su infancia en el pueblo y de sus recuerdos sobre el párroco. Después de un salto en el tiempo, se refiere a su época en el colegio. Para después dar otro salto de 8 años, que es cuando vuelve a Valverde (Ángela estuvo en el colegio de la ciudad de los 16 años hasta los 24, que es cuando vuelve).


Caracterización de los personajes.

Se podrían destacar a 4 personajes:
-Ángela de Caraballino: Una mujer bien educada en la ciudad (cosa rara por esas fechas) de familia sin muchos problemas de tipo económico. Una chica muy espiritual, agradecida y de buen ver (por lo que escribe Unamuno). Ángela es criada en un pequeño pueblo. Pero educada en la ciudad, donde aprende muchas de las cosas que le valdrán para no ser "una vulgar" como su hermano Lázaro dijo. Es una mujer que se ata a lo suyo (su pueblo, su familia, su gente...) y que se entrega en cuerpo y alma a los demás, como demuestra ayudando al párroco continuamente. Una chica un tanto extraña porque no se hace monja, pero sin embargo cumple todas las misiones que una de ellas debería cumplir. Tampoco tiene marido, ni lo busca. Sólo se reconforta con el rezo de todos los días a sus seres más queridos y a los propósitos a los que se entrega.


- El párroco, Don Manuel: Un personaje un tanto extraño, muy querido por los aldeanos y por toda la gente que le conoce. Es un párroco especial; baila, corre, juega con los niños y a nadie le parece mala persona. A la gente del pueblo, todo lo que él hace les parece bien. Un personaje al que le gusta arrimarse a todo lo que los demás temen o no desean hacer (como por ejemplo cuidar del pobre Blasillo, o las tareas más duras de un campesino). Este personaje destaca por la opinión que todos tienen de él. Pero cuando entra en juego lo que de verdad es y lo que realmente piensa, todo lo que la gente ha construido sobre él se podría desmoronar. Siendo un sacerdote debería hacer creer en Dios a la gente, tanto como él cree. El problema es que no lo hace (creer) y solo convence a los aldeanos de la existencia de Dios para conseguir la tranquilidad de éstos. Sin fé en Dios pero rellenando la fé de los demás, este personaje avanza por la vida como por una cuerda floja, ya que piensa muchas veces en el suicidio.

-Lázaro de Caraballino: Personaje de origen rural. No se sabe qué tipo de educación recibió. Empezamos a conocer detalles de él desde el momento en el que está en América de emigrante consiguiendo dinero para su familia. Es el hermano de Ángela. Una vez llega a Valverde, después de volver de América, insiste en llevarse a su familia fuera del pueblo. Dice que allí no hay futuro y viene empapado de ideas que ha recogido en América. Pero los demás no comparten su deseo de huir del pueblo y se ve obligado a permanecer allí. Al principio no congenia con el párroco sosteniendo que lo único que hace es envolver a sus feligreses con una sarta de mentiras. Pero esta situación no se prolonga demasiado y acaba por ceder y acudir a misa. Empieza a surgir una especie de amistad entre Lázaro y Don Manuel que les lleva a confesarse todo y a estar siempre uno al lado del otro. Todo el pueblo pensaba que el párroco había convertido al cristianismo a Lázaro, pero lo que realmente le había confesado era su falta de fé. Esto hizo que Lázaro dejase de ver a los sacerdotes como una niebla que quiere tapar al pueblo y dejarle ignorante y sin decisión. Para empezar a verlos como alguien que ayuda y protege a su gente.

-Blasillo: Puede que no parezca un personaje importante a primera vista, pero he considerado introducirlo aquí ya que realmente lo es. Blasillo es el tonto del pueblo. Una persona buena, pero boba. Sin inteligencia, solo con presencia. Alguien que aprende algo y lo hace para siempre, sin importarle para que sirve realmente lo que hace. Como por instinto. Creo que Blasillo es la voz del pueblo, una metáfora. El pueblo se mueve guiado por un párroco que no cree, igual que Blasillo sigue al sacerdote que es el único que le respeta. El pueblo va a misa y reza igual que Blasillo grita "¿Dios mío, por qué me has abandonado?” continuamente sin saber si realmente debe decirlo o no. Sin saber si dice algo, o no. Como ya he dicho antes, es como un animal que se guía con ayuda de su instinto. Igual que el pueblo instintivamente busca refugio en su "San Manuel", sin importarle si este cree o no.



Estilo.


Es un texto narrativo. El lenguaje que emplea la narradora se ajusta a su posición social. En mi opinión, la narradora intenta dar un lenguaje culto, para dejar bien alta la figura de Don Manuel, pero al fin y al cabo, su lenguaje es el de una aldeana no muy culta y no le sale todo lo ilustre que ella quisiera.
Predominan los párrafos, la narración y presentación de los pensamientos de los protagonistas.

Desdoblamiento entre autor y narrador(a).
Mediante el conocido recurso del “manuscrito encontrado” (de estirpe cervantina), Unamuno interpone una narradora entre él y el lector. Quiere esto decir que todo nos llega desde el punto de vista de Ángela; de ahí que una serie de cosas queden a la discusión o la reflexión de los lectores.
Unamuno se vale de un sencillo y eficaz modo de escribir, que le permite expresar ideas bastante complejas con sólo un par de frases. Es un estilo directo que llega al lector, está acorde también con el entorno rural en que se desarrolla la obra. Lo contrario sería todo un despropósito, pues poner en pluma de Angela, una mujer con una cultura media, lo más que se puede esperar de alguien que deja el colegio en su adolescencia, no estaría acorde con los hechos. También, el hecho de haber designado a Angela como narradora, es una baza en su favor, pues un lenguaje tan poco elaborado, al menos en sus formas, que no en su contenido semántico hubiera provocado suspicacias entre los detractores de Unamuno, que no eran pocos.
Unamuno, gran representante del ensayismo de principios de siglo, tiene que valerse de una novela para decir lo que no puede decir abiertamente en una obra ensayística, pues estás son de una índole más directa: ha de disfrazar su discurso.
Para llamar la atención al lector hace uso de la paradoja que supone que el único antagonista de la obra se una al protagonista, tanto, que llega, incluso, a resultar imprescindible par la consecución del objetivo que san Manuel se propone. Esto le da a obra el suficiente dramatismo como para ponernos en la duda de si se trata en verdad o no de una novela (yo, por mi parte, le concedo el beneficio de la duda). Es el argumento externo.
En lo que respecta a las metáforas, la obra está repleta de ellas, con constantes alusiones al lago, a la montaña, al pueblo sumergido... cuando en realidad lo que quería decir era fe, razón, inconsciente... Como se explica anteriormente, estos son elementos mediante los que elude el tratamiento directo de lo que es el tema central de la obra. Son, como también se dice anteriormente, motivos para llamar a esta obra novela, y no ensayo.
La comparación de don Manuel con Jesús, aparte de, como todos estos recursos estilísticos, darle dramatismo a la obra, nos da pistas sobre por donde quiere el autor que se interprete el argumento más profundo, u que se desarrolla paralelamente, consiguiendo una absorción total en la lectura a todo aquel que entienda de qué trata de verdad.

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